Han sido dificiles estos dos ultimos meses, ahora si, los ultimos de mi relacion de pareja. No hemos podido superar los resentimientos, no hemos podido recuperar la confianza en nosotros. Ella sigue viendo mi desesperación y yo sigo viendo su negación. Ambos seguimos con el orgullo en alto.
Ahora si se llevó a sus perras pero no a su casa. No las quieren ahí, no caben. Para mi no son importantes, siempre dije y lo sostengo, yo no quería mascotas en mi vida. Las tuve por ella y les tomé afecto, pero no quiero esa responsabilidad.
Ella espera lo peor de mi, lógico, después de la primera separación, enojado, me puse a contarle a su familia mis razones para mis reclamos y exigencias. Ahora espera que le cuente a todo el mundo sus errores, pero no lo haré, no tiene caso.
Para mi, era un resultado esperado, solo que no me lo esperaba tan pronto. Ya había pensado en empezar a alejarme, con el objetivo de que se calmara un poco la relación y tal vez, que pensara mejor las cosas y se decidiera a algo, lo que sea, porque la forma en como estabamos no me gustaba.
Ayer, sin embargo, lo que hice fue hacer un comentario sobre algo pasado, que no aguantó y se fué. Para mi no era importante, pero para ella lo fue y yo no sabía. De haberlo imaginado siquiera, no lo digo.
Me arrepiento de eso, pero no me extraña el resultado. Venía viéndolo desde hace días. Su inseguridad, su indecisión, sus resentimientos. De hecho, cualquier otra cosa serviría para eso.
Es lamentable el resultado, pero asi son las cosas
simplemente es la crónica de una muerte anunciada zaq, es una pena, pero ya venía el desenlace.
Un abrazo con mucho cariño!
