entrar al gallinero

-Diario de Tila- tormentas, chubascos y lo que nos salga...

Camino de estrellas

 

Deja que te muestre el camino que hay entre mi clavícula y mandíbula; enumera uno a uno los puntos cardinales de mi tierra; cruza montañas y redescubre mi horizonte.

Yo sé que de tierras extrañas ya estás saciado, pero apuesto que en tus manos jamás habías tenido arena tan suave y mucho menos habías percibido el enigmático aroma de la canela a punto de convertirse en té.


Deja que te hable de mis lunares en la espalda, esos que al compás de tu lengua viperina va dejando rastros estelares…

Escucha mis explosiones cósmicas; en el vacío del universo lo único que no podrás dejar de disfrutar serán mis sonidos parecidos a las erupciones lunares.

Podría describirte las sensaciones de mis entrañas, si existieran las palabras para registrar dichas alucinaciones.

Son indescriptibles los momentos que en soledad recuerdo las palabras de tu susurro. Ese pulso eléctrico que calcina mis huesos, que me lleva en un momento al borde desquiciante del placer.

Deja que te hable de mi camino de estrellas, de la marca de forma de luna, de la mariposa en mi estómago, de la flecha en mi pecho. Deja que te crucen sobre el vientre mis palomas mensajeras, que te hagan saber del león sobre mi hombro, deja que camine sobre ti mi luna hechicera, que te ponga un sobrenombre mi lunar del fondo.

Permite que sean mis manos las que te guíen; cierra por un momento tus ojos y siente el vibrante latido de tu corazón a punto de destrozarte el pecho. ¿Sientes el ardor en tus caderas? ¿Sientes el terremoto de venus chocar sobre tu vientre?

Me has regalado un nombre para cada meseta en la escala de tus instintos, me llamas Andrómeda en el comienzo de los tiempos, te deleitas con el choque de asteroides en mi pecho y yo lo único que creo es que en mi vida jamás había conocido colores tan fascinantes cuando me encuentro en tu Super-Nova.

Estoy entre la osa mayor, entre las constelaciones aun no descubiertas y me siento un cometa luminoso y extraño, siento tus manos como polvo de estrellas.

Me llevas al clímax rotundo convirtiéndome en una aurora boreal y mis tormentas producen colores que nunca nadie podría imaginar.

Y estamos inmersos en el ojo de Dios y nuestra conciencia se tiñe de rojo, y todo es luz y movimiento y estelas cósmicas en nuestro universo.

 

Y dejamos caer nuestros cuerpos al vacío, y nos inundamos de pequeñas explosiones, en nuestro cosmos todo ha sido creado a base de amor.


Tacones dorados

 

Era como las Diosas, de suaves cabellos y labios cincelados; se abría paso como un venado con gracia, entre los depredadores que la acechaban listos para devorarle.

Era la causa de los pecados carnales, era la piel que deseamos las mujeres que llegamos al ocaso, bella, bella como las flores de primavera, con sus escasos veintitrés.


Tenía los labios carmín y sus zapatos dorados, si, esos tacones dorados que la hacían sentirse como cleopatra o como la más bella de Egipto. Era la musa del poeta, del pintor, del carpintero.

Sus ojos de chocolate amargo, delicadamente ahumados se perdían entre el tumulto; el movimientos de los transeúntes la aturdían, pero trataba de no ver y seguir, ensimismada. Quería ignorarlo todo para no tener que preocuparse por lucir bien.

“Le hace falta un acompañante”, decían cuando pasaba sola y altiva…y ella para sus adentro reía y reía, porque ya en otras ocasiones había aceptado acompañantes en su desgraciada vida.

A ella no es que no le gustara la compañía, el problema es que hasta su sombra la había abandonado cuando caía la oscuridad. Cada persona que había llegado a su vida se había encargado de mostrarle facetas de sí misma, que ni ella misma sospechaba que existían. Después de cada derrota, había construido para el exterior una careta que le permitía fingir ser feliz, aunque en realidad para sus adentros se le haya muerto hasta el sol.

La habían abandonado, así como a Nina, a durazno y Adonis, sus gatitos, compañeros y confidentes de largas noches de vino, lágrimas y muerte.

Estaba harta, cansada de ser el objeto con el cual se divertían los hombres; tomo una barra color cereza y pinto en el espejo una enorme sonrisa sobre el reflejo. Se juró esa misma noche que jamás volvería a ser fea. Se convirtió en lo que las mujeres llaman promiscua.

Y entonces se enamoró de ese par de tacones dorados que lucía cada vez que planeaba ser ave de paso, como la describía Sabina.

Se metía en el papel de acompañante de lujo, se vestía de etiqueta para conquistar a corazones impúdicos. Y se plantaba en medio del salón más concurrido y las miradas caían sobre el escote pronunciado de su espalda desnuda y sensual. Se encendían las miradas y causaba incendios, los latidos se unían al compás de los tacones sobre el suelo. Se moría uno que otro gorrión de un paro al corazón.

Y era la diosa Hathor, o la mismísima Afrodita... era la sensualidad hecha humana, el deseo moldeado en carne y huesos… la teniente de cientos de soldados caídos en un montón de guerras.

Era la figura poética de la mujer usada, de las aves de paso, de las joyas usadas en las coronas de los virreyes. Y aunque sabía que su belleza algún día se marchitaría a ella no le dejaba de gustar sus zapatos de tacón.

En su mente recordaba aquella noche en la que juro a si misma jamás volver a ser fea, y se enamoró de sus tacones dorados, de su piel y de sus labios, para no tener que volver a sufrir jamás.

 

 


Te espero.

Escribo para no pensar en ti, en la necesidad que siente mi cuerpo de tus abrazos y de tus besos.

Escribo porque mi alma lo reclama, lo grita, lo siente; cada poro se abre esperando respirar de poco a poco tu aroma, cada centímetro de piel se estremece al imaginar tu roce, la estrepitosa forma de tus labios chocando entre cada pliegue de mis flores.


Entonces, despierto de esta ensoñación que se está volviendo cotidiana… en realidad sigo escribiendo a alguien que no encuentro, que no he encontrado y que quizá no encuentre.

¿Existes? ¿Estás en algún lugar esperándome? Me detengo a imaginar de qué color serán las ventanas de tu rostro, si es que acaso tu boca tendrá ese color rojo de los tulipanes, si tus pestañas parecerán cortinas de lluvia, si tu barba será rasposa, si tus dedos se sentirán como espinas… como fuego o como miel.

Y te lloro, te lloro en cada noche en la que me haces falta, en esa soledad que va marchitando mi piel y que me susurra al oído cuanto me ama.

He herrado buscando tu presencia entre simples mortales, tratando de reconocer tus características en uno que otro cristiano que se ha cruzado por mi ruta. He sido dañada, golpeada, humillada; tengo cicatrices de guerra por todos lados. Y todo cuanto he hecho ha sido en vano.

He leído por ahí “si a veces estoy solo, es porque las cosas que siento no son sentibles para todo el mundo” y es así, soy tan especial que nunca he encontrado a nadie que le interese por un segundo sentarse a mirar crecer el pasto, o admirar la caída de las hojas, nadie con quien escuchar “el invierno” impetuoso de Vivaldi o alegrar el corazón comiendo alegrías.

Me he encontrado tan fuera de lugar que he llegado a pensar que nací completa y que mi soledad es un estado mental y no físico.

 

Hoy, me siento a escribir pensando en ti, deseando en que por casualidad o destino leas estas líneas y estés seguro que yo existo y aun te espero.


Un desconocido que podría ser él

Me gusta su mirada de fuego

Y el arco de su espalda

Su forma tan correcta de tratarme

Su andar altivo

Su rostro cansado y sobre todo sus ojeras

 

Me gusta el marco de sus cejas

Y sus cabellos disparatados

Su voz mientras me habla

Y sobre todo

El tono en que me canta

Su nariz y su espléndida sonrisa

El carmesí de sus labios.

 


Y a pesar de sentirme tan eclipsada y perdida

Tan sumida entre sus brazos

Nunca le he tocado el dorso

Y quizá nunca me atreva a hacerlo

Me da miedo perderlo de mis sueños.

Me da miedo incluso pensar en sus abrazos.

 

Estoy atolondrada, ya no sé cómo disfrazar mi cariño

No sé si es admiración, o es amor verdadero

Y es que nos separan un millar de cosas

Desde el caracter y nuestras creencias

Hasta el que dirán de los que viven.

 

Me asusta su decisión de ser solo amigos,

Porque me cierra el camino hasta sus pasos.

Me intimida el hecho de no saber qué es lo que piensa

A veces quisiera gritar al mundo que lo quiero

Pero a veces es demasiado pronto

Hoy es pronto, mañana y el mes que viene…

  

El me confunde, no sé cómo reaccionar

Me siento indefensa ante su presencia

Me siento enamorada y eso me asusta

Me asusta en toda medida el sentir que el amor crece en mi pecho

Y  me invade y no sé cómo salir de él.

No sé si estoy bien

Estoy soñando e ilusionándome de nuevo

No quisiera sentir, pero me está siendo imposible

Arremeten mis sentidos con gran ímpetu

Y quisiera arrancarle a pedazos los besos que en esos labios se esconden

No sé cómo reaccionar, no puedo dejar de sentir

El deseo me está inundando y yo solo pienso en el marco de sus ojos

En su mirada profunda

En sus ardientes brazos….

Mi espalda arde, mi pecho estalla

Y yo en lo único que pienso es en meterme hasta en la raíz de sus huesos…

 

Y me tiemblan las piernas, la quijada, las muñecas

Me aturde el presente y hace que se me olvide todo

Menos el cómo me llamo

Ese hombre tiene algo de mi Luna en sus ojos

Tiene fuego en su mirada

Y hace que lo extrañe en las noches en las que nada hago

En los días en las que tengo todo, en el tiempo que no poseo

En los espacios que son tan míos, en los recuerdos que ahora atesoro.

Me gustan sus labios carnosos

Sus manos fuertes, agiles, me gustaría escaparme entre sus dedos

Y volar a otros mundos, en donde el amor se siente con el alma y no con la piel.

 

Tengo este sentimiento tan puro y tan vivido

Que ya no sé cómo ocultar

No se cómo manejarlo

Siento que voy a enloquecer

Y entonces recuerdo que la mitad de mi vida la he pasado escribiendo cartas a un desconocido

Si, un desconocido que podría ser el….

 

 


La luna en tus ojos.

Te diría de antemano que en tus ojos me perdí

Que vivo la ilusión de lo que podría ser una bonita historia de amor.

Pero, ya han pasado años por mi rostro

No soy exteriormente la niña lánguida y tersa del ayer.


Ahora, esta mujer que ves al frente

Es el resultado de la metamorfosis

Esta mujer, tiene la luna en los ojos

Tiene los secretos de un mundo

Que no debe revelar.



Debes de poner mas atención.

Debes de escuchar a tu corazón

Porque al parecer el te esta diciendo una verdad.

No puedes pretender jugar con fuego y no quemarte.

Porque el que juega con pirotécnica siempre termina en desgracia.

Yo soy eso, como una bomba de tiempo.

Como la caja de Pandora.

Soy como la luna y su lado oscuro.

Su lado tierno.



Llevo en los ojos la luna,

Hablo con Dios y mis secretos...

Debes saber que me espíritu fue mancillado

Que por convicción propia he decidido salvarme.

Que no pretendo que sea una triste historia en mi pequeña vida.

Tengo toda la intención de hacerte algo mas que una simple compañía.



Las personas como yo no somos especiales, solo sentimos mas, amamos mas, nos comprometemos más.

No nos gusta herir, ni jugar, no nos gusta hacer perder el tiempo a nadie.

Y si te digo "para mí eres especial" es porque lo eres, me eres importante.



En este punto de mi vida yo ya no pienso en un amor.

Tengo el de mi Dios y el mio propio...

Yo solo sigo el camino y acepto lo que Dios me da...

No espero nada que no merezca.

He aprendido a ser agradecida con todo cuanto se me da.



Tu no eres la excepción a la regla, aunque para mi seas especial.

Solo agradezco que estes aquí...

Pero no espero ya nada de ti...

Porque me gusta dejar madurar.



Quizá jamás leas esto, pero en este mundo tan podrido, es raro encontrar a alguien que te pueda amar sin reservas y sinceramente como segura estoy que lo haría yo.



Con esta mujer que soy, con la luna en tus ojos... Te aseguro amigo mio que jamás te volverás a topar a alguien que te quiera como yo.






Corazones y flores

Te esperaba, si. Yo te esperaba desde hace muchos años amor. Nunca supe si eras rubio, o moreno. Si tendrías veinte, teinta y dos, cuarenta y cinco o menos edad que yo.
Te espere por muchos años. Me alegraba tanto al pensar que te encontraba. Pero, nunca te pude reconocer. Nunca encontré el hilo rojo que nos unía. Así que pegué media vuelta y me cerre. Deje de buscarte y en tu lugar dejé entrar a un desconocido que mutilo en dos lo que sería mi regalo para ti. No supe que hacer con la escena. Solo puede atinar a recoger y cocer con amargura y desdicha mi corazón. Le puse un parche y trate de acomodarlo de nuevo en su lugar. Después seguí mi vida y me enrede entre las palabras de un vago que le trituraron el suyo. Arranco de un tajo el mio y se lo llevó. Trataba de recuperarlo, pero... No podía. Lloraba dia y noche... Noche y día. Hasta que en un intento desesperado por recuperar mi humanidad le arranque de las manos lo que quedaba de el. Esta vez le puse compresas frías. Tenia golpes, moretones. Lo cocí con hilo de seda, le puse un curita y lo regrese a su lugar. Un lugar que ahora parecía no llenarse. Después, pero mucho tiempo después, llego un niño caprichoso que lo robo porque quiso. Lo tiro, lo pateó, lo estrujo entre las paredes del destino y cansado me lo devolvió. Esta vez, mi corazón parchado, roto, desfigurado regresaba de la desdicha de haber sido jugueteado sin ningún problema ni compromiso. Lo tome entre mis manos, lo besé. Le di primeros auxilios y aun así no quería volver. Recordaba lo que me habían dicho del amor. Que existía el amor propio, que curaba cualquier herida y lo apliqué. Entonces mi corazón empezó a latir con fuerza, a tener de nuevo lucidez. Esta vez paso mucho tiempo, hasta que me tope con un tipo que daba santo y seña de ser el poseedor de la otra punta del cordón de mi destino. Y lo ame. Si, si lo ame. Pero había algo que no dejaba que lo amará como yo sabía que debía amar. Mi amor propio no permitía que sometiera a mi corazón a pasar de nuevo por los hornos de Hitler. Así que el fulano se canso y me demostró que el amor verdadero siempre espera, pero cuando es fingido... Solo abandona sin razón. Y aquí estoy... Redactando esta carta, contando con lujo de detalles, lo que fue el recorrido de media vida para llegar aquí. A esté punto en donde de nuevo te espero. Atenta a lo que se que debería de ser un amor verdadero. Ya no hay heridas abiertas, solo un corazón fuerte, valiente y vibrante. Una persona completa que aprendió de la desdicha a sobrevivir con una sonrisa. Hay un montón de cicatrices de guerra, que no espero que entiendas, porque yo tampoco entenderé las tuyas. Solo se que estaré preparada para cualquier duda, para responder con sinceridad lo que me preguntes. Se que llegar a esta madurez me resultó difícil, pero ahora no tengo dudas de la capacidad de amarme o amar al prójimo. No existen anuncios, ni publicidad barata. No ocupo manuales. Soy completamente racional. Pero te aseguro que cuando te encuentre sabrás de antemano que a mi lado siempre tendrás un corazón completo. Con cicatrices pero completo. Así que no te canses de buscarme, sigue el hilo. Aquí estoy. Yo te espero.

Celos

Se escucha fuerte, como un grito, y se siente tanto como una bofetada, lo difícil no es sentirlo, sino aguantarlo.


Ese es el problema al que te enfrentas cuando te encuentras ante un enfermo de celos. O peor aún, cuando ese enfermo te enferma a ti.

Había vivido ya dos relaciones en la que mi codependencia había destrozado mi vida. Superado eso aprendí a valerme por mi misma y a no esperar que mi felicidad se basara en la de los demás.

Pero lo que me pasa ahora no depende de mí, pero me afecta.

Comenzó con pequeños comentarios acerca de mis amistades. Principalmente las amistades de mi genero opuesto. Las prohibiciones y las inquisiciones casi se hicieron inmediatas. No es algo de lo que uno se pueda salvar estando con una persona que se encuentra tan perturbada por tanto engaño.

Después, vinieron las gesticulaciones de desapruebo por querer salir sin compañía, o la desaprobación por querer hacer cambios en mi persona.

Posterior a esto, vinieron las insinuaciones de desagrado por querer pasar tiempo con mi propia familia, o personas de mí mismo género.

Poco a poco se ha hecho amo y señor del poco tiempo que tengo libre y casi se quiere hacer dueño hasta del tiempo que no poseo.

Llegue a la conclusión que lo único que me queda hacer es imponer  mi ley, y en esas estoy, pues aunque sus chantajes son cada vez más frecuentes no quiero sentir que me manipula y que todo mi día se ve controlado por lo que él quiere o desea.

Ahora a esperar.

 

 


De buenas (pa´ variar)

Hoy me quisiera ir de pinta, como cuando tenía 19 y no quería entrar a clases, jajaja, pero ahora recuerdo que tengo un montón de trabajo que entregar a las siete y se me esfumaron las ganas.

Si no fuera porque @boomer me hizo reír con su payasada de que sus mordidas no causan dolor, no estaría aquí escribiendo. Para variar, hoy si estoy de buen humor. Y me pone de buenas poder escribir. Gracias @ToRo por regresarnos al pollo y poder echarnos uno que otro caldito.

Muy buen dia a todos…

 

Nota: Sé que estas preocupado, pero no por eso quiere decir que me cortare las venas y menos con Bimbo. Besos Xv.

 

 


Depresiva

Tu manera irracional de quererme dañar es una maldita bomba de tiempo, un día de estos mandare todo al carajo y que sea otra persona la que te soporte.


Tus inseguridades y tu manera de estar jodiendo la misma herida, tengo ganas de devolver cada que me menciones ese maldito nombre y lo que le hacías, lo feliz que te hacía.

Sabes, deberías de volver con ella, si es que te hace tan feliz y te encanta su cadencia. Su manera tan suelta y liberal de ser.

Déjame a mí, con mis sombras y mi afrenta. Déjame en paz. Déjame libre, yo era muy feliz así. Y si no fuera por el hecho de que mi corazón esta prendado de ti, no me costaría trabajo respirar.

 

Eres la única persona que me puede y me hace daño. Tú, tú, tú… me hieres.

Y aun así insistes en que eres el único que mu puede hacer feliz, y que me amas como a nadie has amado. Claramente me doy cuenta que me consideras el premio de consolación.

Soy lo que la vida te dono, por piedad. No soy algo que tu hayas buscado, yo solo llegue por casualidad, por una maldita coincidencia.

Y desde ese día te empeñaste en querer que yo entrara en tu vida, estaba yo tan tranquila, quizá no era tan feliz, pero estaba en paz, estaba tranquila.

Ahora lo único que pasa por la cabeza es que no soy tanto como ella, y de nuevo mis problemas de autoestima y seguridad se vuelven a asomar.

 

Déjame en paz. Ya no te quiero tener.


Rezagos

 

Nota: Cosas raras suceden cuando recuerdas y sueñas. Tu subconciente jamás olvida.


Y si te vas, vete, pero vete muy rápido para que no te alcancen mis maldiciones, porque si algo se de mí, es que soy una persona con un carácter envilecido.

Algún vez te dije que eras el amor de mi vida, ¿Qué crees? Mentí, en realidad lo hice porque no quería sentirme sola, ni triste y mucho menos abandonada. En realidad eras como la puerta de escape para vengarme de quien me hizo daño.

Y caí. Si, caí en tu vacío mundo de horror y desdicha. Desnuda y sin brújala que pudiera darme algún camino, deambule por días, por meses, por casi dos años. Así, hasta que un día me canse de todo y me dio lo mismo que dijeras que mi vida sin ti no valía nada.

Y si aún eres mi adonis es porque no encuentro inspiración para sacar mi rabia, mi odio y el desprecio que siento por los eres como tú, cabrones que joden la vida a ilusas como yo.

Tengo tanto miedo de decirlo, pero es la verdad, mi inocencia se quedó en el piso de aquel cuarto, de nuestra casa inmunda. Ahí perdí toda mi fe en los seres humanos, y supe lo que era la pobreza y la desdicha, supe de que están hechas las mentiras y las ilusiones falsas. Me entere de lo que se trataban los suicidios, las violaciones y las farsas.

No recuerdo haber tenido un solo día de paz. Todo lo que viví fue un espejismo, casi parecido a las historias de las series americanas. En la que la víctima se sometía y esperaba, mientras el villano al que todos consideran respetable y de intachable conducta buscaba saciar sus más bajas pasiones.

Después de eso, de esos tragos amargos, de escapar y de hundirme aún más en mi desgracia, de curarme de ti, de compararte a ti y tus infiernos con demonios similares, logre salvar la poca dignidad que tenía reservada. Muerta y no vencida.

Como te dije, si te vas, vete. No me interesa conservar a alguien que lo único que ha hecho en esta vida es pensar en su beneficio. Vete cabrón y deja de estarme hostigando la vida. ¿Qué no entiendes que nunca me intereso en realidad seguirte los pasos?. Si eso fuera, estaría contigo.

 

P.D. Adios.

 

 

 

 


Como niños.

 

 

 

 

.

Eran sus ojos tan majos que la verdad me hechizó.

Era su boca tan graciosa, era su nariz tan respingada

Su cabello tan limpio y largo

Y sobre todo su imaginación tan prodigiosa.

Extraño todo de ella… su voz

Su temperamento. Su manera de enfrentar la vida

Esa manera tan graciosa de caminar sobre la acera

Sus mágicas frases que curaban cualquier herida.

Su valentía para enfrentar los miedos de la noche

Y poder jugar a las escondidas aunque ya estaba a punto de oscurecer

Sus ganas de aprender

Su inocencia

La capacidad de sorprenderse

Extraño esa manera en la que resolvía algo complicado

Y lo veía desde una perspectiva más fácil.

Si, extraño a esa niña que fui

A esa niña que no tenía miedo a nada

Y si lo tenía no lo demostraba

Extraño sentir esas mariposas revolotear

Cuando sabía que pisar un estrado

Era como subir a la montaña rusa

Una aventura sabida y muy esperada.

Extraño mi cama, mi ropa, mi humanidad

Extraño divertirme tanto

Reír hasta que me doliera la panza

Extraño tener a mi padre…

Extraño tener alas para volar

Extraño al capitán Nemo, al grillito cantor

A la pantera rosa. A la indomable Sandibel.

Extraño sentirme liviana.

Y poder equivocarme solo recibiendo una reprenda.

¿Ya dije que extraño a mi papá?

Bueno, sí que lo extraño.

Todo es más fácil cuando se es niño.

Que error tan grande no saber disfrutarlo.

Ojala mi yo del presente pudiera decir a mi yo del pasado

Diviértete más, disfruta tu vida

Valora a tus padres

Relájate con los problemas de matemáticas

Lee todo lo que puedas leer

Duerme tanto como quieras

Juega más. Ríe infinito.

Ojala hubiese entendido a tiempo

Que el vivir como niños

 

Es la mejor etapa de un ser humano.


Cayendo

 

-¿Cómo es la vida?

-La vida, ay hija mía, la vida es un misterio... a veces estas bien alto, haya, bien arriba. Y miras a todos por debajo de tu hombro y de pronto sin saberlo, sin pensarlo y sin temerlo llegas al fondo de lo que llaman los arrepentidos el infierno. No sabes si quieres morir o vivir, lo único seguro es que todo vale más que tú.

Recuerdo mucho esta charla. Si tan solo la hubiese comprendido a tiempo. Bueno, ya ni llorar es bueno. Uno no nace sabiendo, mucho menos te dan un formulario con sus respuestas. La vida es dura. Te sabe a todo, a dulce, salado, a veces amargo, otra picante, a veces ni sabes. Pero eso sí, siempre te sabrá a algo.

Te llena de gratas sorpresas, de otras que no lo son tanto. Conoces tanto y recorres más. Podría decir que aprendes de todo, cuenta mucho tu actitud. Tu perseverancia y a veces hasta tu obstinación.

Cuando subes escalón por escalón, te cuesta llegar a la cima, pero llegas, el problema de pisar tan alto es que no te quedas conforme, pues quien se supera siempre querrá más. Mantenerse siendo una persona exitosa tiene su precio. Las habladurías de los demás, envidias, rencores, y ¿Por qué no? Hasta hipocresías.

Pero cuando caes, nadie mete ni las manos. Todo mundo escapa de tu vista. Y solo unos pocos te acompañan en ese descenso, quedando casi desnudo, tocando el suelo y a veces más abajo. ¿Por qué somos así?

Salimos huyendo despavoridos como ratas huyendo de la inmundicia, dejando a quien nos ayudó, haya en el fondo. Está en nuestra naturaleza, es a lo que le llaman la ley del más fuerte. Pero llegar al fondo, arrastrarte en el fango y saber lo que es el infierno te hace valorar cada una de las cosas que alguna vez poseíste y que por una u otra razón perdiste.

Salir del fondo, es complicado. Pero no imposible. Conoces a los que te serán fieles hasta en los peores momentos y te acompañaran en el camino que te hará volver. Las cosas no te caen siempre del cielo y los golpes de suerte rara vez te tocan. Es cuestión de perseverancia, mucho esfuerzo, como dije, hechas mano de tu obstinación, de tu orgullo, pero sales.

Habrá personas con las que contaras y no estarán y conocerás en el camino a otras que se unirán a tu causa. Y aun cuando no las haya, nunca estarás solo. Tu Dios siempre estará contigo. Es la fe, tu credo, la que te da ilusión y te levantas, aun en contra de todo, de todos.

Tenemos que creer en algo, eso es algo que con el paso de los años comprendí. En esta vida no todo tiene explicación lógica, quien diga que sí, está mintiendo. Las cosas maravillosas no entienden de lógicas.

Ojala todos pudiéramos tener el corazón de niño, la vida nos sería más fácil. Hoy quise compartir mi sentir porque hay tantas cosas en mi cabeza, que me atormentan y veo con tristeza que el tiempo se escapa. Yo me encuentro cayendo, pero hay personas que llevan un sufrimiento aún más profundo y eso me detiene… ya no quiero volver a caer. No más.

 

 

 

 


Lo que parece, pero no es.

“Estos labios q saben a despedida 
a vinagre en las heridas 
a pañuelo de estación

 

Como te puedes dar cuenta, la persona que ves no es lo que pensabas… no es algo que uno quiera… son los estigmas que te tocan y que sin querer llegan a quedarse grabados, es algo que al final no te puedes quitar y que las personas perciben mas no ven.

Sé que te impresiono escuchar mi historia, que al final se te quedo grabado ese saborcito amargo, de lo que es y lo que parece. De las heridas que gobiernan mi presente, de las cicatrices que se abren y supuran y sin embargo al final dejan de doler.

Parezco buena, pero no lo soy… no soy la persona de la que tenias idea, no me parezco al monumento que habías cincelado en tu mente y aun así, la atracción sigue siendo uno de los motivos por los que sigues ahí, como es espera de que cambie lo que en mi es ya parte de una fusión.

Puedo decir que el amor no es algo que me falte, y que hombres como tú me he topado muchos, podría decir que conozco a los de tu clase, pero, como bien dijiste “jamás terminamos de conocer a una persona” sigo en espera de que me sorprendas en alguna medida, que recuperes mi sueño hecho añicos, que mi corazón vuelva a latir.

Te dije que mis alas estaban rotas, que en mi cuerpo existen huellas de un asesinato sin consumar, que en la uñas guardo los motivos que me desnudan, en mi mente habita la voz que me adula y en mis ojos la imagen de lo que quiero olvidar.

Te explique las leyes de la mentira, las razones para la demolición de mi corazón… del porque fingir que no te conocía y las canciones que le escribí a la pasión. Te conté acerca de las notas escritas a un presidiario y los besos que le robe a un aclamado Don Juan, los motivos que tuve para grabar en mi mente la idea de jamás mentir, ni pensar en  "el que diràn"… en una noche te describí porque no creía en los amantes y porque las rosas no significan nada para mí, porque odio los días nublados y porque no quiero hacer nada que no sea por mi…

Y tanto y tanto que te fui contando, note en tus pupilas la desilusión, no esperaba más de tu figura ambigua, yo solo quería que no fueras a morir por mí. Y me quede aletargada esperando respuestas que quizá no debo mas esperar, es mejor seguir como hasta ahora, tu soñador loco empedernido y yo planeando una boda que será la sanación a mi soledad.

 

Quizá la esperanza de ver algo diferente sea el inicio de una larga relación entre tú y yo. Se no me pediste respuestas a lo que te pregunte, pero tampoco dije que me quedaría callada, anda ve a seguir jugando a la ley y a mi deja que me atrapen y coleccionen mis alas. al final de todo no siempre lo que parece tiene que ser presisamente lo que uno ve.


dia nublado...

 

Algunos escribimos para sentirnos menos miserables, por que los demonios nos persiguen y andan en nuestra alma… como los pecados y las buenas acciones…

No puedo decir que soy buena o soy mala… pero el inventario de mi vida tiene de todo, altas y bajas facturas, me sobran bendiciones, pero las perdidas de este negocio que es la vida han sido cuantiosas… nada repara los daños.

Hoy es uno de esos días en los que me siento desprotegida… me gustaría no sentirme así, pero es inevitable… los días nublados siempre me han causado tristeza…


Efraín

 

Mantenía su mente en blanco, observaba a la chica del espejo… Besaba con su mirada los escuálidos hombros que colgaban de su cuerpo… miraba esos moretones y pensaba en lo que había pasado… murmuraba entre dientes “no puede ser”

Alcanzaba a percibir ese ardor en su espalda y la molestia entre sus piernas; la noche de anoche, su noche, había perdido los sentidos cabalgando en un frenesí de locos gritos desbocados, sentía el corazón en la garganta y la piel le ardía… aun le temblaban las piernas y creía que todo había sido un sueño.

En la habitación estaba Efraín, el amor de su infancia, enrollado entre las sabanas impregnadas del olor a sexo y sudor, parecía indefenso, nada comparado con lo de la noche anterior.

Se conocían de toda la vida, habían crecido en la misma cuadra, se separaron cuando él marcho a estudiar la licenciatura en medicina y de pronto en una de sus visitas decembrinas se habían topado en una reunión.

Ella había embarnecido, ya no era la escuincla que conoció hacia unos trece años atrás, ahora tenia las caderas de amazona y unos pechos jugosos, que para nada se compraban con los botones de rosa que había notado hacia un año atrás. Contaba con una sonrisa encantadora, y una voz arrulladora que cuando pronuncio su nombre lo hizo sucumbir ante tanta belleza, creyendo era un ángel extraviado entre la inmundicia.

Él, era ahora un hombre, sus ojos marrones eran una tentación del maldito averno. Conservaba en sus labios ese gesto de complicidad y picardía, de cuando hacían travesuras siendo apenas unos niños, ese gesto que al pasar a la adolescencia a ella la hacia gemir de placer entre sueños húmedos y caricias indiscretas debajo de su blusón.

Quedaron en salir uno de esos días a alguna cafetería y caminar por la ciudad después, para hablar de “sus cosas”.

-pero  dime ¿Cuándo es que puedes? Recuerda que solo estaré dos semanas antes de regresar a clases.

-uno de estos días. Dijo, mientras le sonreía.

Jamás imagino la salida con Efraín terminaría en una habitación de un motel de paso en quien sabe que lugar… solo sentía que su corazón se oprimía, no sabia como reaccionar. Había faltado a casa... pero nadie la extrañaría, pues todos enfiestados jamás se enteraron que ella nunca regreso a dormir.

Se detuvo al pie de la cama, miro las piernas al desnudo de un ser que idolatraba y que no reconocía. Le parecía un diablo en la cama y un ángel durmiendo.

Había besado cada parte de su piel apiñonada, beso sus cabellos, se reflejo en sus ojos, murmuro su nombre mientras un liquido caliente la bañaba por dentro y sus pechos rebotaban al vacío como queriendo desprenderse de su piel.

El había arrancado de su cuerpo todo indicio de vestimenta, destrozo sus muslos entre el vaivén de sus caderas chocando con el cuerpo desnudo de ella, le comió las entrañas y ella parecía morir. El se deleitaba con los extraños sonidos salidos de su boca apretada para contener los gritos, situación imposible para quien vive tan placentera experiencia.

Les mordisqueo los pezones, se devoro su cintura, bebió el sudor de su cuerpo, como si se tratase de mismísimo cáliz consagrado, se encontraba fascinado ante la perfección del momento. Enterró sus uñas en su delicada espalda y profano de nuevo su templo.

La situación se torno mas salvaje, mas intensa, sus caderas estaban ya abiertas, había intentado entrar por todo orificio conocido y aun sentía que le quedaba algo mas por conocer; ella le mordió la espalda y ataco entre golpes sus fuertes pectorales, mientras se dejaba ir de nuevo, el golpearlo le había causado placer.

La levanto en el aire y ella enredo sus delineadas piernas a su dorso fuerte y firme, sin prevenir que azotaría su cuerpo en contra de la pared, sintió explotar sus dos pares de labios de tanto sentir, el descubrió que del sadomasoquismo también se obtenía placer.

Tomo entonces a la chica y la puso de espaldas a él y como si se tratase de algo muy malo, había dado una tunda en sus prominentes glúteos carnosos, ella no sabia si llorar o reír… indudablemente le gustaba esa sensación que le causaba el dolor.

Había cumplido con sus fantasías, y callada observaba dormir como si nada a su hombre, recordar la hacia estremecer.

Tiernamente el busco a su chica junto a él y al no sentir su cuerpo desnudo, abrió los ojos a su realidad… encontró una intensa mirada que lo devoraba, ese par de pupilas encendidas que lo quemaban por dentro… y por debajo de la sabana lo hacían resucitar… sabia que es lo que sucedería, sabia que de esa cama no quería olvidar ni el olor, ni lo que paso y mucho menos la compañía.

 


Clara y Emmanuel

 

Fumaba para no pensar, si, esa era el pretexto que él siempre daba…

-el humo me mantiene relajado y así no pienso tanto en ti, ni en tus enormes ojos marrones.

Habían pasado cuatro días desde la última vez que habían visto sus cuerpos desnudos, después de estudiar y terminar sus trabajos escolares, pasaban a mejores términos, Clara era la chica de sus sueños.

Su piel trigueña, su boca chiquita, sus enormes ojos color marrón, esas cejas tan pobladas, esos senos tan pequeños y comestibles, ese sexo que le sabia a miel, esos dedos que parecían ceras encendidas.

Todo le gustaba de ella, incluso la manera de gritarle

-¡dime que soy tu PUUUTAAA¡, dime que soy… aaah aaah aah …

Y el sonido de su voz se perdía entre sus gemidos… el simple hecho de mencionar esa frase, hacia que él perdiera el control y se olvidara de que era un caballero.

Le pasaba su áspera barba entre los muslos y el liquido salía a chorros, sus dedos se entrometían entre él, su lengua y el botón, su mano arrancaba suspiros que la hacían retorcer y él no sabia si el placer lo causaba su lengua o el dedo anular de ella.

Después de alucinar y de tanto ir y venir de ambos, quedaban extasiados, impregnados del olor de sexo, ardiendo por dentro y húmedos, de tanto sudor y de tanto liquido seminal.

Podía tenerla así, bañada de él entre sus brazos y dormir toda la noche sin siquiera tener intención de volver a penetrarla, pero ella… ella era puro fuego, pura pasión y a las tres horas estaba de nuevo, queriéndoselo coger.

-          ¿Yo estoy loca verdad?, Soy una pinche enferma que no mas piensa en coger… de seguro ya te tengo harto…

-          No, yo creo que no coges conmigo, coges con otros

-          ¿Por qué?

-          Nunca dices nombres, solo te vienes y ya… gritas si, pero no gritas mi nombre…

-          No mames, yo no pienso en nada, solo estoy sintiéndote ahí, con tu verga enorme y tus pinches nalgas  al aire, ¿apoco crees que tengo tiempo de darme cuenta si digo tu nombre si estoy entretenida cogiéndote de lo lindo? No seas mamón…

Se levanto encabronada y se fue. La había ofendido, como imaginar que se cogía a alguien mas, teniendo a un cabrón tan bueno de macho y en verdad Emmanuel era un hombre tremendo. Estaba hecho de puro carbón, pues su piel era hermosamente negra, le fascinaban sus brazos enormes y su abdomen esculpido, debajo de su espalda había dos potentes nalgas que parecían talladas en ónix, prominentes y jugosos. Un par de veces se había atrevido a bajar con su lengua hasta el comienzo de la división y en ambas ocasiones él había enloquecido y saltado sobre ella, como una pantera… amaba esa sensación de rudeza de ese macho que la cogía y que la amaba.

Nunca, pero nunca podría querer estar con otro hombre que no fuera su Emmanuel, le gustaba ver sus ojos tan oscuros, su enorme sonrisa con esos dientes perfectamente blancos. El sabor de su lengua, el olor de sus axilas después de la acción, sus manos acariciándole el clítoris, su nariz debajo de su abdomen… le gustaba mirarle desnudo, saberse dueña de tanta perfección, le gustaba mirarle fumar su cigarro perdido entre el humo observando la nada de la noche, perplejo en la oscuridad, sintiéndose solo en sus pensamientos, sin saber que ella como los gatos, lo observaba atenta en la oscuridad.

“cogerme a otro, ni que fuera una puta cualquiera” se dijo para si misma, se desnudo y se acostó a dormir, porque hoy, hoy no habría acción.

Sonó el timbre de su teléfono, en la pantalla apareció un texto…

“ábreme”

Se asomo y diviso entre la oscuridad un encapuchado de un metro con noventa centímetros…

Le dieron ganas de mandarlo al carajo, pero entonces sintió que sus piernas se mojaron y no tuvo mas remedio que abrir…

Ahí entre las penumbras le dijo al oído:

-si piensas que te digo que quiero me grites que soy una puta…

-cállate y cógeme… a mi no me importa decirte lo que quieras mientras seas mía nada mas.

 

 

 


Deseos, besos y arrebatos.

 

 He añorado tus abrazos,

He soñado con tus besos.

He querido tus caricias.

Me he imaginado tu cuerpo

 

Quise definir al amor con tu nombre,

Dibujar el deseo de mis dedos por tu piel.

Abandonarme a mis deseos humanos,

Conquistar al cielo y colocarte en el.

 

Te busque entre los besos robados.

Te imagine entre sueños y realidades.

Analice las leyes de la mentira,

Y entendí que eres la más grande de mis verdades.

 

Te escribo líneas, deseando verte,

Tenerte, olerte, saborearte

Escuchar tu voz mientras te miro a la cara

Entender el porque me siento eclipsada

 

Quiero dormir contigo, abrazarte a mi cuerpo

Enredarme en tus piernas, olvidar ser discretos

Te quiero aquí, en donde eres todo

y no haya en donde estas solo.

 

Enséñame a amar con las yemas de tus dedos

A suspirar sin contener el alma

A viajar entre idas y venidas

Entre besos y caricias. suspiros y arrebatos.

 

Hoy te desee mas que nunca,

suspire por tu nombre,

escribi para ti, y aun con todo eso

Tú... quien sabe si piensas en mi.

 

 

NOTA:(Enamoriscada de vos, por esos buenos ratos)

 

 


suficiente.

 

Y cuando sientas que no sientes nada, que las miradas ya no nos son suficientes, que la palabras se han vuelto mudas, que mi amor te es indiferente, puedes fingir que no te das cuenta y regalarme mentiras de amor, o hablarme de frente y sin sangrarte la lengua, buscando el valor que te falta para aceptar que ya mi amor no te sana.

Debo pedirte sinceridad, pues tus actitudes me están matando, me encuentro tejiendo sueños con hilo que no es regalado… construyendo fantasías utópicas que suenan a realidades, viviendo en mundos paralelos en donde tu amor me es todo y todo no es suficiente.

Y ahí, mirándote en esa foto, luida y gastada, reconozco en esos gestos de madurez la elegancia del placer, de la pasión y la experiencia… y me niego a aceptar que en esa foto no me encontrare yo.

Puedo quedarme callada, aceptar que lo nuestro es una locura, que la diferencia de edad es un obstáculo que jamás podremos vencer, por tus miedos, por mis obsesiones, por tu madurez, por mi inexperiencia. Y si quieres me olvido de ti y no te quiero de nuevo.

Me esta doliendo en el alma tu nombre, repudio mi derrota que aun no acepto; y brota el dolor de mis ojos y me tiembla el rostro, se me detiene el corazón por segundos, me esta matando tu repentino rechazo, estoy sintiendo que no puedo, que no quiero, que me estoy muriendo entre tus dedos.

Hoy me duele el alma y no precisamente por amor, sino porque no te tengo.

 

NOTA: Dias como hoy, tengo pocos... hombres como tú hay varios.


confieso que...

 

Te deseo en silencio

Y de manera cobarde;

Te deseo como se desea el infierno,

Cuando se disfruta el fuego

Y sentir hirviendo la sangre.

 

Te miro y en el silencio

Ahogo en mi almohada

El sonido del deseo;

Solo mis sabanas saben

Cuanto es que te anhelo.

 

Y sintiéndome increíblemente idiota

Yo solo se que deseo acariciarte,

Solo se, que me arden los labios;

Que se desnuda mi alma

Que me robas el sueño.

 


Sublime

 

Sublime, eso es volar en tu regazo

Delirios que viven, que callan, que sueñan

Sonrisas que se encienden.

Caricias que desgarran

Sublime es alcanzar el ocaso

Sintiendo tu cuerpo desfallecer.

 

Danzar en penumbras

Cayendo en destierros

Sufriendo de alegría

Llorando de placer

Sublime es conocer la danza

Que baila tu cuerpo al querer

 

Viviendo, seguir viviendo

Sabiendo que en la resurrección

De cada muerto

Se conoce la delicia del placer

Sublime es el despertar

De una muerte que amo conocer.

 

Sublime, así es la vida en tus  huesos

Sublime el silencio de tus manos en mi cuerpo

Sublime la voz que acaricia mis sueños

Sublime la reacción de tus caricias

Que me hacen enloquecer.

 



Como diciendo... ¿y mi pollo? ¿ping? ¡pong 1!